Síndrome de la impostora: no eres tú, son ellos

                                                                                                                                                                                                          #VocesQueCuentan

¿Alguna vez has sentido que esto que haces… en realidad lo podría hacer cualquiera? ¿Que no tienes ningún mérito especial? Si eres mujer, probablemente hayas respondido afirmativamente a esta pregunta. 

El llamado síndrome de la impostora se explica como una falta de autoestima para desempeñar puestos que tradicionalmente han sido ocupados por hombres... pero también puede ocurrir en cualquier otro puesto o situación cotidiana. En general, ellas tienden a trabajar más y mejor para ganarse ese derecho a ser reconocidas. Y no ocurre sólo en el ámbito laboral. Lo personal también es terreno abonado para este tipo de sensaciones. 

Para hablar de trabajo, de roles, de mansplaining y de todo lo que rodea al síndrome de la impostora, hoy se unen a las charlas de #VocesQueCuentan la periodista y politóloga Estefanía Molina, la CEO y especialista en comunicación profesional Teresa Baró, la futbolista y primera mujer piloto de reactor de la Armada Patricia Campos, y la escritora, editora y defensora de la revolución del liderazgo de las mujeres Iolanda Batallé

¿Todo empieza por un problema de empatía? ¿Se desprecia lo femenino? Lo que sí tiene claro Teresa Baró es que hace falta más literatura escrita por mujeres: «Nuestros libros pueden ser muy útiles a los hombres porque nos podrán comprender mejor, saber qué es lo que sentimos y pensamos». O como señala Estefanía Molina, «las mujeres siempre han estado presentes en la construcción de la sociedad, aunque fuera en posiciones que no eran lo que hoy creemos que son posiciones óptimas». 

Nuestras invitadas hablan de jerarquías, de poder, de representación en los altos cargos. ¿Se exige más a las mujeres en el ámbito laboral? Iolanda Batallé tiene claro que así es: «parece que los hombres, con ir aseados y de traje, ya está, pero las mujeres tienen mucha presión». Y añade: «creo que el síndrome de la impostora nos pasa a todas». ¿Cómo luchar contra este obstáculo? En la mesa señalan la importancia de incorporar al hombre a la lucha feminista, de dar nuevos modelos a esos hombres que tampoco se sienten a gusto en el rol de macho alfa que solía ser la norma. 

Otros retos pendientes que señalan son la incorporación de la mujer a la ciencia, la medicina, a su reconocimiento en puestos de poder, acabar con prejuicios tan claros como el que señala Molina: «hay una criminalización de las mujeres que son ambiciosas». Porque la ambición es también femenina. 

Y aunque hay algunas señales de alarma como la banalización o los estereotipos que se divulgan por redes sociales típicamente de público joven como TikTok… también hay signos para la esperanza. Según comenta Patricia Campos «cuando era pequeña no podía tocar la trompeta, ni jugar al fútbol. Simplemente, por ser una mujer». Y sin embargo logró hacer historia de la Armada convirtiéndose en la primera mujer piloto de reactor. Logros que llevaban a su abuela a decirle lo siguiente: «tienes la vida que yo hubiera querido vivir». Y ése es el camino que queremos seguir. 

Si lees estas líneas y te sientes como una impostora en tu rol… es hroa de que tomes conciencia de que no eres tú, son ellos. Quedarán cambios por hacer pero la lucha es la que nos ha hecho avanzar, así que no dudes más de tu potencial y toma todas las herramientas a tu alcance para demostrar que tu voz cuenta y no has de temer que suene más alto que otras.

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